Proteger una carísima nave espacial con un producto de 32,99 euros. ¿A quién se le ocurre? A Astroforge, y yo hubiese hecho lo mismo. Tener un número de seguimiento facilitado por la naviera de turno no produce a nivel físico la misma seguridad que ver, cómo tus pertenencias viajan pero en todo momento están localizadas. El Airtag aporta eso.