Exceder los límites de velocidad tiene consecuencias. En algunos casos, la infracción no pasa de algunos cientos de euros y un buen repaso a los puntos del carnet, mientras que los más graves pueden llegar a castigarse con penas de cárcel.
Un conductor austríaco al que detuvieron por circular a 123 km/h con su Bugatti Chiron, habría preferido cualquiera de las mencionadas sanciones, con tal de no tener que hacer frente al castigo que le impuso la policía austríaca: incautar su coche.