En el competitivo y siempre cambiante mundo del desarrollo de videojuegos, mantenerse un paso adelante en materia de avances tecnológicos se ha convertido en una premisa esencial. Uno de los mayores impulsores recientes de innovación en este campo es la inteligencia artificial generativa, la cual está proporcionando a los diseñadores de videojuegos herramientas sin precedentes para expandir su creatividad y construir mundos virtuales cada vez más inmersivos y detallados.