Ozempic es un medicamento que se ha popularizado notablemente para la pérdida de peso, pese a estar aprobado principalmente para tratar la diabetes tipo 2. Recientemente, ha surgido una tendencia
viral en redes sociales: usarlo en
microdosis, con el fin de reducir costes, minimizar efectos secundarios y prolongar su duración. Pero, ¿es realmente efectiva y segura esta práctica?
Ozempic (semaglutida) es un fármaco inyectable aprobado originalmente para tratar la diabetes tipo 2, aunque recientemente se ha popularizado para la pérdida de peso. A lo largo de los últimos años ha ido demostrado efectos secundarios desconocidos como la aversión al alcohol, el embarazo de mujeres a las que les estaba costando quedarse embarazadas y otros efectos que se han descubierto casualmente.
Por todo ello, su venta se ha disparado y son muchas personas las que quieren probar el fármaco de
moda. Ahí es donde se encuentran con dos problemas más importantes: el primero que no es fácil de adquirir y el segundo es que es muy caro.
Para paliar estos problemas comenzaron a surgir las
microdosis de Ozempic. Una
microdosis implica administrar dosis menores a las recomendadas, con la intención de conservar el medicamento más tiempo, dado su alto costo, y también reducir los efectos secundarios más comunes, como náuseas o malestar gastrointestinal.