Soy un firme defensor del minimalismo en mi espacio de trabajo. Me obsesiona tener el escritorio limpio y, cuando hace más de un año descubrí un accesorio para colgar mi
MacBook Pro bajo la mesa, no dudé en probarlo. Sin embargo, hace unos días, mientras navegaba por X, me encontré con algo curioso. Un cliente llamado Dan (@Betraydan) compartió exactamente el mismo accesorio que yo uso. Él tenía su
MacBook Pro colgado bajo el escritorio con un soporte similar al mío.
- Los modelos MacBook Air más recientes ni siquiera tienen ventilador, refrigerándose principalmente a través de su chasis de aluminio. En estos casos, la posición bajo el escritorio apenas supone diferencia térmica. De hecho, incluso al tener "la panza" en el aire, se refrigeran mejor que sobre una mesa de madera.
- Los MacBook Pro, como el mío, sí cuentan con ventiladores que expulsan aire independientemente de si la pantalla está abierta o cerrada. Incluso con la tapa bajada, queda una pequeña apertura en la parte inferior que permite la circulación. Y he aquí el quid de la cuestión.
El verdadero problema no está en colgar el Mac bajo la mesa. La advertencia venía más en no dejar suficiente espacio para la ventilación. Si pegas demasiado el Mac contra la pared o alguna viga del escritorio, efectivamente podrías comprometer la refrigeración. La clave está en dejar unos 10 / 15 centímetros de margen.