Estamos en mitad de una guerra comercial. Sin paliativos: Estados
Unidos anunció nuevos aranceles a más de 100 países, y
China se iba a comer un 34% en todos los productos. Pues buen,
China ha respondido literalmente con la misma cifra, Â la imposición de otro 34%. Pero con sutileza: si los impuestos de exportación
china entran en vigor el 9 de abril, los de
China lo harán solo un día a continuación, el 10 de abril.
Y Apple está en medio: su cadena de suministro puede sufrir por ambos bandos. Ya lo decíamos ayer: más del 80% de los 200 más importantes proveedores de Apple vienen de
China. Y, el resto, de India, Corea y Vietnam. En dicho artículo hablábamos del concepto de "aranceles recíprocos". Imaginemos el escenario: Estados
Unidos vende materias a
China, gravadas con un 34%. Llegan en un contenedor y la empresa local empieza a laborar con ellas, y cuando tiene listo el producto lo vende gravado otro 34%. Hablamos de casi un 70% de impuestos sobre el precio base. ¿Quién sostiene algo así?
El Ministerio de Comercio de
China ha tensado la cuerda al incorporar a más de dos docenas de empresas estadounidenses en listas negras de control de exportaciones y corporativas. Anoche, mientras que el Nasdaq y el Dow Jones Además registraron descensos notables. Pero, ¿hasta qué punto afecta esto a Apple y a nuestro siguiente producto de la marca, como podría ser un iPhone 17 o un futuro Mac presentado en la WWDC25? En mucho.