Hay anuncios que uno desearía no tener que dar nunca. Sin embargo, hoy es inevitable despertarnos con un jarro de agua fría (helada, en este caso) con la muerte de una de las personalidades más queridas de Hollywood:
Val Kilmer. Según cuenta el
New York Times, ha fallecido por culpa de una neumonía en
Los Angeles. Como sabemos, llevaba una década luchando contra el cáncer de garganta, lo que no le impidió aparecer en 'Top Gun Maverick', su último papel, repitiendo el personaje que le lanzó a la fama en 1986.
La carrera de Kilmer está plagada de filmes míticas como 'Willow', 'The Doors' (donde interpretó al mismísimo Jim Morrison), 'Tombstone', la propia 'Top Gun' o 'Heat'. De hecho, es uno de los pocos actores que tiene el honor de haber interpretado a Batman, cogiendo el manto de Michael Keaton en 'Batman Forever'. Además, es inevitable recordar que antes de su gran salto a la fama tuvo tiempo de reírse de sí mismo en 'Top Secret!'. Era un actor versátil, carismático, único. Y se le va a echar muchísimo de menos.
Aunque en su día se ganó la fama de actor conflictivo, al espectador le llegaba solo lo bueno: sus inolvidablesescenas en 'La isla del Doctor Moreau', 'Amor a quemarropa' o 'Kiss Kiss Bang Bang'. En 2021, el documental 'Val' indagó en su carrera y le hizo un merecido homenaje en vida, que hoy se hace de obligado visionado.