A los desarrolladores de videojuegos no les agrada en absoluto que sus videojuegos sean pirateados, así que a veces hay equipos que tienen el ingenio de diseñar sistemas antipiratería tan poderosos que se te quitan las ganas de jugar de una manera que no sea legalmente. Y si no, que se lo digan a aquellos que hayan intentado piratear Teenage Mutant Ninja Turtles:
Tournament Fighters, porque seguro que lo lamentaron profundamente.
El juego de lucha de las
Tortugas Ninja desarrollado por Konami fue publicado en varias plataformas: NES, Super Nintendo y Mega Drive, entre los años 1993 y 1994. No obstante, para este caso en cuestión, hay que basarse en la versión de la consola de Nintendo de 8 bits, en la que se introdujo un sistema antipiratería de lo más brillante que era demasiado fácil pasar por alto en un primer momento, pero al cabo de un rato pagabas las consecuencias gravemente.
Esto se debe a que, la última batalla se podía convertir en la mayor pesadilla de cualquiera. En este combate, había que enfrentarse a Shredder, aunque la dificultad se disparaba hasta el extremo, por lo que la única manera de vencerlo era siendo todo un experto a los mandos. Sin embargo, porque sus creadores ya tenían en cuenta esta posibilidad.
En el remoto caso de salir victorioso de este encuentro tan desafiante, la batalla se reinicia hasta el origen.