Con la irrupción de herramientas de codificación basadas en inteligencia artificial, como Cursor, GitHub Copilot o Amazon CodeWhisperer, el desarrollo de software está empezando a internarse en un profundo proceso de transformación en el que, lejos de desaparecer, el rol del ingeniero de software viene a redefinirse: ya no se trata solo de escribir código, sino y cada vez más de revisarlo.