Michael
Waltz, se encuentra en el ojo del huracán tras revelarse que él (junto a varios miembros de su equipo) utilizaron sus cuentas personales de
Gmail para realizar comunicaciones oficiales... algunas de ellas relacionadas con información militar sensible.
Esta nueva controversia, bautizada ya como 'Gmailgate', se suma al reciente escándalo de 'Signalgate', en el que el propio
Waltz ya fue señalado como el responsable de invitar por error a un periodista a un grupo privado en la app de mensajería Signal, en el que varios miembros de la administración Trump debatieron abiertamente secretos militares.
Según publica la prensa estadounidense,
Waltz y un alto funcionario de su equipo emplearon cuentas de correo electrónico personales para intercambiar información técnica con otras agencias gubernamentales. Estas conversaciones incluían detalles sobre posiciones militares estratégicas y sistemas de armamento utilizados en un conflicto en curso, presuntamente la reciente operación en Yemen contra rebeldes hutíes (el mismo tema que se debatió en el citado grupo de Signal).
Las cabeceras de los correos revisadas por los medios muestran que mientras el equipo de
Waltz usaba
Gmail, sus interlocutores lo hacían desde cuentas oficiales, evidenciando así el incumplimiento de protocolos de ciberseguridad por parte del Consejo de Seguridad Nacional.